¿Qué es Coaching?

¡Nos encontramos en plena Semana Internacional del Coaching!
Por este motivo, estos días abundan las conferencias sobre qué es y para qué sirve esta metodología que se ha puesto tan de moda en la última década.

Muchas personas me trasladan sus dudas sobre para qué sirve un coach, o si esta metodología es efectiva en todos los casos. En gran parte, esto es consecuencia de la utilización masiva del término para servicios que poco o nada tienen que ver con la verdadera metodología.

Empecemos por definir qué es esto del Coaching, y para ello voy a tomar la definición que proporciona la International Coaching Federation (ICF). Según esta federación, el Coaching es una relación profesional continuada que ayuda a que las personas produzcan resultados extraordinarios en sus vidas, carreras u organizaciones. A través de este proceso los clientes ahondan en su aprendizaje, mejoran su desempeño y refuerzan su calidad de vida.

Un coach es un profesional de la metodología Coaching que acompaña a su cliente en un proceso de reflexión, descubrimiento, cambio de perspectiva, aprendizaje y acción. Para ello, el coach está formado en competencias tales como la escucha activa, la integridad, empatía, creatividad, flexibilidad y tolerancia, gestión del cambio, gestión emocional, autodesarrollo, etc. y además utiliza marcos de referencia derivados de diferentes ramas de la Psicología.

En un proceso de Coaching el cliente viene a obtener resultados distintos a los que ha tenido hasta ahora en una situación concreta, un ámbito de su vida, una meta profesional, etc.
Con esta metodología se establece una sintonía entre el coach y su cliente, una relación de confianza mutua. Además el cliente se siente escuchadono juzgado por sus opiniones, deseos o maneras de entender las situaciones que le preocupan. El coach ofrece nuevas perspectivas de la situación a trabajar, promoviendo un enfoque positivo que fomente el cambio en el cliente.
El cliente sabe que el coach tiene las competencias, conocimientos y herramientas necesarias para acompañarle en su camino hacia el cambio pero siempre promoviendo la autonomía, el desarrollo personal y el poder de decisión del propio cliente.

En este “caminar juntos” el coach se posiciona al lado del cliente, confiando en él y desde la humildad.

No somos gurús, porque nuestros clientes no necesitan que alguien les ilumine con sus conocimientos y les indique cuál es el mejor camino para ellos. Nuestros clientes son personas como tú, llena de recursos personales, capacidades y competencias, que se encuentran a las puertas de su proceso personal de cambio y necesitan una ayuda profesional para mejorar sus resultados.

Si quieres saber más aspectos sobre esta metodología, puedes echarle un vistazo a mi colaboración sobre ¿Para qué sirve el Coaching? publicado en la versión digital de la revista Buena Vida de El País, o conocer opiniones de mis clientes sobre sus procesos de Coaching  en  mi apartado Testimonios.

 

Los micromachismos en Máster Chef

Hoy me he levantado con un artículo sobre Master Chef que se publicó esta semana en la versión digital de El País. La verdad es que no suelo ver este programa, así que desconocía los comentarios machistas que algunos miembros del equipo dirigen a compañeras y concursantes. Entiendo que muchos defensores del programa pueden llegar a tacharme de alarmista o exagerada. Pero siguiendo la Teoría del Caos, podríamos entender que una pequeña acción o cambio, puede tener grandes efectos o consecuencias. Por tanto pequeños comentarios machistas en programas de televisión con altos índices de audiencia pueden perpetuar la violencia blanda hacia las mujeres.

“El simple aleteo de una mariposa puede provocar un tornado al otro lado del mundo”.
Efecto Mariposa (Teoría del caos)

Y es que tal y como se comenta en este artículo, los pequeños comentarios tales como preguntarle a una mujer que si su marido le da permiso para concursar, o decirle a una de las cocineras que forman parte del jurado que tenga cuidado con las calorías al probar un postre, no son de recibo a estas alturas de la película.

Tal y como comento en mi colaboración para el Blog de Mujeres Fuertes de laboratorios Ordesa, los micromachismos son otra forma de violencia blanda. Son pequeñas prácticas del día a día realizadas por los hombres hacia las mujeres, con las que se favorece la dominación de la mujer. Pueden ser simples comentarios o pequeñas acciones cotidianas con las que convivimos en nuestro día adía y que pasan casi desapercibidas debido a que están muy arraigadas en nuestra cultura o sociedad.
Siguiendo a Luis Bonino, experto en este tema, los micromachismos se pueden clasificar en tres tipos:

  • Los micromachismos directos: son aquellos actos y actitudes que el hombre realiza y para los que usa la fuerza moral, psíquica, económica o de su carácter para dominar a la mujer y convencerlas de algo. Por ejemplo: control del dinero, insistencia abusiva hasta que consigue lo que quiere, usar el espacio común como únicamente propio dejando a la mujer si su espacio, etc.
  • Los micromachismos encubiertos: en este tipo de micromachismos, la sutileza de los actos y actitudes del hombre hace que quede oculto su objetivo, que no es otro que la dominación y sometimiento de la mujer. Por ejemplo, actitudes paternales hacia la mujer, el chantaje emocional, evitar la intimidad con la mujer, etc.
  • Los micromachismos de crisis: estos micromachismos se producen en momentos de la vida de la mujer en los que ha ganado poder y autonomía frente al hombre y éste lleva a cabo estrategias determinadas para que vuelva a posicionarse en un lugar inferior a él. Por ejemplo, el victimismo, el distanciamiento como método de presión para que la mujer se sienta culpable de su éxito, el verbalizar que va haber un apoyo en la tareas domésticas aunque luego nunca sea efectivo, etc

 

Entiendo que los programas de televisión están para entretener, pero no deben de olvidarse que son un medio de transmisión de conocimientos, actitudes y valores.

Los micromachismos son una forma de violencia a las mujeres, fomentan el sometimiento y dominación de la mujer y se pueden convertir en la antesala del maltrato físico o psicológico hacia. Por tanto no podemos aplaudirlos sea quien sea quien los lleve a cabo.