¡En plena tormenta!

Septiembre es el mes de los nuevos comienzos…

Comienzo el colegio, el trabajo, la búsqueda de empleo, la dieta y el gimnasio, el curso de inglés, etc.
De nuevo un sinfín de propósitos se agolpan en nuestras despejadas cabezas, y otra vez más miles de “impedimentos” y “obstáculos” desgastan a nuestra voluntad de cambio.

Dejamos atrás los días soleados de tranquilidad y positivismo en los que creemos firmemente que esta vez sí, alcanzaremos nuestros objetivos. Y poco a poco las nubes van apareciendo en nuestro horizonte disfrazadas de: ¡no puedo hacerlo!, ¡no lo conseguiré!…

Para evitar el chaparrón que diluya todas nuestras motivaciones, debemos ser honestos con nosotros mismos, ya que de nada sirve que nos repitamos una y otra vez: ¡puedo hacerlo!, ¡Voy a conseguirlo!, escribamos en un papel nuestro objetivo y lo escondamos en un cajónsólo con el deseo que la “suerte” haga el resto.

Para que esto no ocurra y éste sea vuestro momento de cambio, os dejo una serie de reflexiones:

1.        Para conseguir alcanzar tus objetivos debemos sentir realmente que nos lo merecemos.
Piensa en tu gran compañero/a, puede ser un amigo, tu pareja o un familiar…alguien imprescindible en tu vida, esa persona a la que adoras y por la que darías todo para ayudarla.
¿Tienes esa persona en mente?
¿Te imaginas diciéndole a esa persona ante un nuevo trabajo, una nueva relación u otro tipo de proyecto “no vas a tener éxito porque no te mereces que te vaya bien las cosas”? ¿Qué clase de amigo/a serías?
¿Es justo que hagas contigo lo que no deseas para tu ser más querido?
“Tú eres la única persona con la que pasarás el resto de tu vida, puede que ya sea hora de comenzar a tratarte a ti mismo como el mejor compañero de viaje”.

2.        El cambio empieza en ti mismo.
“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Albert Einstein.
Si tu manera de hacer las cosas no te ha dado el resultado esperado ¡es hora de cambiar!
Analiza la realidad de manera objetiva, conoce los recursos que posees, las fortalezas que residen en ti, que has demostrado en otras épocas, en diferentes circunstancias y atrévete a ponerlas en marcha en este camino hacia tu objetivo.
Estudia las alternativas, busca los recursos que no poseas y crea nuevas oportunidades ¡haz, haz, haz!
Tu realidad empezará a cambiar cuando te des cuenta que tú eres el responsable de esos cambios.

 3.        Todo camino empieza por un primer paso.
No estoy descubriendo nada si digo que nuestras metas, por lejanas que parezcan, están formadas de pequeños objetivos alcanzables. Es importante planificar cuáles son estos objetivos, qué necesitas para conseguirlos, cómo lo deberás hacer para que sea más efectivo y por supuesto, en qué plazo de tiempo debes lograrlo para que el camino hacia tu meta sea factible.
Toda casa, sea modesta o majestuosa, empezó de la misma manera: con “el diseño del plano”.
Te invito a que realices el “plano de tu meta”, qué diseñes los pasos que lo conformaran, y que lleves a cabo la planificación de tiempo, recursos y costes… ¡Conviértete en el arquitecto de tu sueño!

4.        Solo tropieza aquel que anda el camino.
Nadie es perfecto, porque nadie nos obliga a serlo.
El error sólo es negativo para aquellos que no aprenden de él.
Si fallas o te equivocas y estás a punto de tirar la toalla, recuerda tu infancia…aquel periodo de tu vida en el que todo lo que hacías era eso “hacer”. No importaba cuántas veces te cayeras de la bicicleta, o encajaras la pieza incorrecta en tu puzzle preferido…en tu cabeza todavía no existía el miedo a hacerlo mal, a perder, a no ser capaz.  Sólo tenías una función “aprender” la manera de conseguir lo que querías (hablar, terminar un puzzle, montar en bicicleta, jugar al fútbol,  etc).

¡Vuelve a ese sentir!, ¡experimenta, disfruta del aprendizaje!, ¡y si te caes…levántate y busca otras maneras de seguir!

 Incluso en estos tiempos de tormenta, existe espacio para la luz.

¡Te invito a que dejes las nubes a un lado y comiences tu andadura!

 

 

¡Al fin llegan las merecidas vacaciones!

 

En un par de días comenzaré mi viaje, que me llevará a uno de esos “pueblitos buenos” tal y como reza la última campaña veraniega de tan conocida bebida isotónica.

Y vosotros, ¿ya habéis recuperado energías para la vuelta de vacaciones o todavía tenéis la suerte de estar disfrutando de esos momentos previos a la etapa de descanso?

No se trata de no hacer nada, o de aprovechar estos días libres para hacerlo todo… la única norma permitida es: ¡hacer lo que os apetezca!

Suena fácil ¿verdad?, pero a veces nos resulta difícil dejar las dificultades, tensiones y preocupaciones a un lado ya que no “podemos perder el tiempo”.

Es importante saber, que para poder llevar adelante nuestros proyectos, alcanzar nuestros objetivos, o cambiar nuestra situación personal actual… necesitamos  periodos de desconexión (o conexión con nostros mismos), momentos de relax, de disfrutar de aquello que nos gusta, de distanciarnos para calmar nuestra mente y reducir nuestro estrés. No creáis que se trata de excusas para no pensar, sino de una estrategia para reducir el estrés que provoca en nuestro cerebro las preocupaciones continuas y que hacen que éste se vea limitado a la hora de crear y planificar nuevas alternativas de cambio, encontrar nuevos recursos y así ¡retomar nuestro camino con más fuerza!

Es hora de recargar fuerzas para un septiembre movidito, lleno de novedades y con muchos cambios: ¡atentos a mi vuelta!

¡El aula no es tan sólo una clase!

“Cualquier persona que se encuentre en el aula interviene, no sólo el profesor. La mera presencia, y la actitud que toma influye en el sistema”. Juan Vaello Orts.

Cada día nos encontramos con un gran número de personas que todavía conciben el aula como un simple lugar donde los profesores enseñan, y los alumnos aprenden.
Por suerte somos cada vez más los que creemos firmemente que la clase es el espacio en el que nuestros hijos, nietos, sobrinos, en definitiva nuestros niños llevan a cabo aprendizajes vitales para su desarrollo, tanto académico como personal y vital.

En este espacio, se crea un microsistema donde conviven las emociones, sentimientos, conflictos, frustraciones, éxitos,
motivaciones o desánimos que tanto alumnos, como profesores traen diariamente al aula.

Es decir: Si catalogamos la sociedad como nuestro Universo, la clase se convierte en un sistema formado por un conjunto de planetas o micro- realidades (cada una de ellos con sus características, recursos y carencias).

Si nos imaginamos a nuestros niños, y profesores como planetas integrados en un mismo sistema, como por ejemplo el sistema solar, nos resultará más fácil entender los siguientes puntos:

-Los planetas que forman este sistema solar (educadores, niños…) pueden disponer de recursos similares, incluso de las mismas carencias; pero hay que tener en cuenta que esto  puede no suceder de manera generalizada ya que cada uno de estos planetas está formado por una micro-realidad particular y diferenciada.
-Existen planetas con recursos ilimitados, con pocos recursos, pero en la mayoría de los casos “existen multitud de recursos aún sin descubrir”.
– Algunos padres, tutores o familiares forman parte de este sistema, mientras que otros se convierten en satélites girando exclusivamente alrededor de su hijo/a sin prestar atención al resto del universo del que forman parte.
Incluso me atrevo a decir que algunos de ellos son estrellas fugaces, que acostumbran a realizar apariciones “estelares”  pero lamentablemente esporádicas y breves.
-Cada uno de los habitantes (emociones, sentimientos…), cada acontecimiento (frustraciones, éxitos, rechazos, integración…) que se producen en un determinado planeta tiene como resultado el desarrollo, alteración o destrucción  primero de éste, más tarde del propio sistema solar, e incluso  puede llegar a alterar el resto del  Universo.

¡Contemplad el aula con la misma curiosidad y admiración con la que  los astrónomos observan todo el universo!
¡Cuidad de los planetas!  ¡Potenciad los recursos existentes y descubrid aquellos que todavía desconocemos!

Y para vuestra reflexión:

Si la sociedad es el universo, el aula el sistema solar, y los planetas son los individuos que forman parte de este espacio de aprendizaje…

¿Qué o quién será el centro de todo? ¿Quién o qué actuará como Sol?

 

A2M: Taller de nuestras limitaciones al éxito

¿Sabes cómo liderarte en momentos de dificultad? ¿Quieres conocer cómo hacerlo de manera positiva? ¿Deseas mejorar para fortalecerte?. ¡Nada es imposible!
Dirigido a personas interesadas en realizar una reflexión  y un trabajo personal sobre sus limitaciones actuales y desarrolllar actitudes para superarlas.

SEMINARIO/TALLER: “De nuestras limitaciones al éxito” (Impartido por: Antoni Mates y Eva Hidalgo) Leer más

Querido líder: ¡Ríase por favor!

La cultura popular reconoce los múltiples beneficios de la risa en nuestras vidas. Sólo tenemos que detenernos a observar a esos amigos, compañeros de trabajo, etc. cuyas carcajadas continuas les caracterizan.

Les consideramos personas felices,  que se toman la vida con filosofía y que nos contagian su positivismo, su buen rollo. Suelen estar siempre acompañados, y el resto de personas en la mayoría de los casos, los valoran de forma muy positiva.
¿Quién no querría estar cerca de ellos  y “alegrarnos el día”?

A nivel fisiológico, la risa libera en nuestro cuerpo las hormonas endorfinas, también denominadas “hormonas del bienestar” ya que entre sus propiedades está la de hacernos sentir bien.
Todo esto nos hace reflexionar sobre la verdadera importancia de la risa en nuestro día a día, y por este motivo muchos de nosotros dedicamos nuestro tiempo libre a actividades que provocan esta placentera respuesta biológica (juegos, cine, cenas con amigos, etc).
¿Pero qué pasa en nuestro trabajo?
Concretamente para vosotros, nuestros queridos  líderes: entre las prisas, obligaciones, reuniones y horarios interminables… ¿qué importancia le dais a reír?

Para todos aquellos líderes que han emitido alguna de estas respuestas (o sus variantes): No le doy ninguna importancia; ¡No tengo tiempo ni de reírme!; ¡Mi risa acabó cuando empezó la dichosa crisis!… os recomiendo la lectura del libro “El líder resonante crea más” de los autores Daniel Goleman, Richard Boyatzis y Annie Mckee, los cuales enmarcan el concepto de Inteligencia Emocional en la tan valorada capacidad de liderazgo.
Los autores defienden la necesidad de disponer de líderes que sepan gestionar sus emociones y provoquen un contagio emocional positivo en sus equipos (líderes resonantes), ya que el aumento del clima emocional en los equipos de trabajo va acompañado de un aumento de resultados o rendimiento grupal.
Estos líderes o “imanes emocionales” atraen a sus empleados a un estado de ánimo más óptimo para la consecución de sus tareas.
Sobre este contagio emocional, dichos autores lo tienen claro:

 La risa es la más contagiosa de todas las señales emocionales. (El líder resonante crea más).

Llegados a este punto, ¿qué podemos hacer para contagiar nuestro estado emocional positivo a nuestro equipo?

  1. Tomarlo como una obligación más de nuestro puesto. Al igual que no dejamos de cumplir con nuestras principales tareas porque “no nos apetece”, o “no estamos de humor”, no debemos dejar de lado una de las principales obligaciones de todo líder: propiciar el clima adecuado en su equipo para potenciar el rendimiento de éste.
  2. Reflexiona cuál es tu situación presente, qué hay detrás de esa falta de alegría, y piensa sobre las desventajas de contagiar estados de ánimos negativos en la gente que te rodea (equipo, familia, amigos, pareja).
  3. ¿Y si no tenemos ganas de reírnos?. Así como la sonrisa se puede falsear, la risa no natural es percibida fácilmente por el resto de personas, así que ante una situación de estrés, desánimo, falta de motivación, etc. es conveniente acudir a profesionales adecuados (psicólogos, coachs, terapeutas…) para poder retomar un estado de ánimo saludable.

 “La raza humana tiene un arma verdaderamente eficaz: la risa”. Mark Twain

 

 

¡Es hora de matar Dragones!

¡Hoy 23 de abril celebramos en Cataluña la festividad de Sant Jordi!

Las calles de mi ciudad se llenan de rosas y libros para conmemorar este día, en el que cuenta la leyenda que San Jorge salvó a la hija del rey de ser devorada por el Dragón, ya que iba a ser arrojada a la bestia en acto de sacrificio. Ante esta muestra de valentía, en el lugar de la batalla comenzó a brotar un rosal de la sangre  que el Dragón derramó.

Días como hoy me hacen pensar en la importancia de enfrentarnos a “nuestras propias bestias”.
A nosotros no se nos aparecen en forma de temible dragón, si no de creencias tales como: “yo no sirvo para esto”, “no
vale la pena intentarlo”, “es lo que me ha tocado vivir y punto”, “no voy a saber hacerlo”, “ si fuera más …”, “si tuviera tiempo”, etc.

Estos simples pensamientos hacen el mismo daño que el más feroz de los dragones, y  de la misma manera  que le ocurrió a la princesa de la leyenda, a veces nos obligan a sacrificar nuestros sueños…en definitiva nuestra vida.

Personalmente considero que ha llegado el momento de ¡convertirnos en valientes caballeros!

¡Acepta el desafío de enfrentarte a tus propias bestias y salvar tus sueños!

Todos tenemos nuestras armas, pero muchos no nos hemos parado a descubrirlas. Por eso es necesario que te tomes tu tiempo en descubrir tus lanzas, potenciar tu fuerza, y si crees que lo necesitas…aliarte con algún escudero que te ayude a ganar la batalla.

¿Qué brotará de la sangre de vuestros dragones? ¡Os invito a descubrirlo por vosotros mismos!

 FELIZ SANT JORDI 2012

El ejercicio como fuente de energía

Hace unas semanas decidí iniciar mi particular puesta a punto y comencé un nuevo propósito: hacer ejercicio de manera diaria, concretamente footing.

No es sólo una cuestión de mejorar mi forma física, va más allá… Se trata de alcanzar un nivel más alto de energía,  de calmar mi mente, en definitiva: mejorar y encontrar mi equilibrio.

Los primeros días fueron duros, falta de hábito, falta de conocimiento de cómo realizar el ejercicio de forma adecuada y sobretodo, mucho dolor muscular.
Pero empecé a sentir algo en mí que me hacía continuar en mi empeño… cada día que pasaba me notaba con más energía, y sobretodo, con mejor humor. No importaba cómo me hubiera ido el día, los problemas a los que me había enfrentado, todo se diluía  y mi única preocupación era disfrutar del recorrido.

Cuando salgo a correr dejo mis preocupaciones en casa, y desde el primer paso mi mente se concentra en mi respiración, en la dirección que debo tomar y en disfrutar de la música que me acompaña (sé que en ciudad no es conveniente, pero mi ipod siempre va conmigo en este reto).

Destinar un periodo de tiempo al día para  “vaciar nuestra mente” incide en nuestro posterior rendimiento y motivación, de tal manera que nuestro almacén de energía aumenta a la vez que disminuye los “malos pensamientos” que nos limitan para alcanzar nuestros objetivos.

En nuestro proyecto personal o profesional, nos topamos con múltiples situaciones y personas que nos restan energía.  En muchas ocasiones no nos damos cuenta  de lo que nos está sucediendo, pero si somos conscientes de “estar cansados de forma permanente”.
A veces intentamos combatir este cansancio durmiendo más horas, o tumbándonos en el sofá para ver la tele “y no pensar”. Y cuando lo hacemos,  nos damos cuenta que no es efectivo ya que al día siguiente regresamos a nuestros trabajos con la misma sensación de agotamiento.

Aunque parezca una contradicción el realizar ejercicio físico asiduamente es una de las soluciones efectivas para conseguir más energía y llenar nuestro almacén.
Si además conseguimos  acompañar esto con un proceso de reconocimiento y eliminación de nuestros “vampiros de energía”, ¡tendremos a nuestra disposición todo el potencial y fuerza para alcanzar nuestras metas!

Te invito a compartir tus comentarios y porque no, tus estrategias para llenarte de energía.

Día Internacional de la Mujer 2012

Hoy 8 de marzo celebramos el Día Internacional de la Mujer.

¡Felicidades a todas las mujeres que estáis leyendo este post!

Durante este día nos bombardearán con cifras y estadísticas sobre las desigualdades existentes entre hombres y mujeres dentro del ámbito laboral: salarios, tasas de paro, porcentaje de ocupación por sector según sexo, etc…
Pensando sobre la discriminación que actualmente permanece de forma generalizada, por el simple y absurdo hecho de ser mujer, he llegado a la conclusión (creo que compartida por la mayoría de mujeres) que aunque haya habido progreso, éste ha sido mínimo o al menos insuficiente.

Si algo me ha enseñado la disciplina del Coaching, es que todo cambio comienza  y se produce en nosotros mismos, en este caso en nosotras mismas.
Así que si queréis provocar un cambio en vuestro entorno (familia, empresa, amigos) que favorezca un trato igualitario de la mujer en los diversos ámbitos de nuestra vida:

 ¡Es el momento de empezar a darle la vuelta a las creencias que os limitan!

¿Qué no sabéis de que estoy hablando?…Me refiero a todas aquellas frasecitas que habitan en vuestra mente y que hace que deis un paso atrás en el camino hacia vuestros objetivos. Todas aquellas argumentaciones que acaban con un: -…si fuera hombre, esto sería diferente-.

Por mi parte, pienso dejar de preocuparme en señalar con el dedo a todo “enemigo” del sexo femenino.
En lugar de centrarme en aquellos que nos intentan hacer daño, en lo que falla, en el PROBLEMA, voy a focalizar todas mis energías en lograr mis sueños, en conseguir  aquello que deseo. ¡PORQUE ME LO MEREZCO!

MI GRANITO DE ARENA EN ESTE DÍA TAN ESPECIAL

Si eres mujer y deseas probar los beneficios del Coaching para alcanzar tus objetivos, ponte en contacto conmigo a través de la web durante el día de hoy.
Si resultas estar entre las 10 primeras, podrás disfrutar de 2 sesiones de coaching de forma totalmente gratuita**.
** Esta oferta será válida exclusivamente para mujeres, y durante el día 8 de Marzo de 2012, Día Mundial de  la Mujer.
Las personas premiadas recibirán de forma gratuita 2 sesiones de coaching, de media hora de duración y a distancia (través de la plataforma Skype) según disponibilidad.

¡Conviértete en Oreja de Elefante!

Hace unos días pude asistir a una de las cápsulas para emprendedores que organiza la entidad Barcelona Activa.

En este caso se abordaban los errores más comunes a los que se enfrenta un emprendedor, de la mano del señor Enric Puig, miembro de la Asociación SECOT.

Entre todas las ideas y reflexiones que surgieron de la ponencia, me llamó especialmente la atención una metáfora con la que ilustraba el cambio de estrategia que se había producido en los últimos años a la hora de contratar ciertos perfiles de empleados.
El ponente nos argumentaba que hace unas décadas, cuando él dirigía una red de 1800 comerciales, se buscaban los denominados “piquitos de oro”, mientras  que en la actualidad esto ha cambiado y las empresas se ven inmersas en la búsqueda de otro tipo de perfil “el oreja de elefante”.

 Piquito de oro: estos empleados eran personas muy extrovertidas, con una gran capacidad y fluidez verbal, y que conseguían relatar las características y  ventajas de sus productos sin dejar ni siquiera que el cliente tomara aliento para intervenir en la conversación.

Oreja Elefante: estos nuevos empleados en lugar de entonar la cancioncilla de beneficios de lo productos o servicios, permanecen callados con el objetivo de escuchar lo que el cliente tiene que decir, cuáles son sus necesidades reales y que quieren conseguir con aquello que se les está ofreciendo.

Dándoles varias vueltas al tema, llegué a la conclusión que estos dos perfiles reflejan en muchos casos, la realidad con la que nuestros clientes se encuentran al comenzar  un proceso de Coaching.

¿Qué tipo de perfil prevalece en tus sesiones como coach?

Si escuchas a tu cliente; formulas preguntas cortas, abiertas y poderosas para que él pueda expresar sus necesidades y sus propias reflexiones; respetas sus silencios sin romperlos; si no argumentas cada una de tus preguntas y acciones…
¡Bienvenido orejas de elefante!

Por el contrario, si te das cuenta que en tus sesiones se escucha más tu voz, le das más importancia a tus “sabias palabras” e incluso a veces te pierdes porque tu mente está buscando la pregunta genial que formularas para cambiar la vida a tu cliente…
¡Mírate al espejo! Y verás reflejado a un perfecto “piquito de oro”

Si quieres que tu cliente se beneficie del proceso de Coaching:
¡No entrenes tu piquito de oro! ¡Potencia tus orejas de elefante!