El ejercicio como fuente de energía

Hace unas semanas decidí iniciar mi particular puesta a punto y comencé un nuevo propósito: hacer ejercicio de manera diaria, concretamente footing.

No es sólo una cuestión de mejorar mi forma física, va más allá… Se trata de alcanzar un nivel más alto de energía,  de calmar mi mente, en definitiva: mejorar y encontrar mi equilibrio.

Los primeros días fueron duros, falta de hábito, falta de conocimiento de cómo realizar el ejercicio de forma adecuada y sobretodo, mucho dolor muscular.
Pero empecé a sentir algo en mí que me hacía continuar en mi empeño… cada día que pasaba me notaba con más energía, y sobretodo, con mejor humor. No importaba cómo me hubiera ido el día, los problemas a los que me había enfrentado, todo se diluía  y mi única preocupación era disfrutar del recorrido.

Cuando salgo a correr dejo mis preocupaciones en casa, y desde el primer paso mi mente se concentra en mi respiración, en la dirección que debo tomar y en disfrutar de la música que me acompaña (sé que en ciudad no es conveniente, pero mi ipod siempre va conmigo en este reto).

Destinar un periodo de tiempo al día para  “vaciar nuestra mente” incide en nuestro posterior rendimiento y motivación, de tal manera que nuestro almacén de energía aumenta a la vez que disminuye los “malos pensamientos” que nos limitan para alcanzar nuestros objetivos.

En nuestro proyecto personal o profesional, nos topamos con múltiples situaciones y personas que nos restan energía.  En muchas ocasiones no nos damos cuenta  de lo que nos está sucediendo, pero si somos conscientes de “estar cansados de forma permanente”.
A veces intentamos combatir este cansancio durmiendo más horas, o tumbándonos en el sofá para ver la tele “y no pensar”. Y cuando lo hacemos,  nos damos cuenta que no es efectivo ya que al día siguiente regresamos a nuestros trabajos con la misma sensación de agotamiento.

Aunque parezca una contradicción el realizar ejercicio físico asiduamente es una de las soluciones efectivas para conseguir más energía y llenar nuestro almacén.
Si además conseguimos  acompañar esto con un proceso de reconocimiento y eliminación de nuestros “vampiros de energía”, ¡tendremos a nuestra disposición todo el potencial y fuerza para alcanzar nuestras metas!

Te invito a compartir tus comentarios y porque no, tus estrategias para llenarte de energía.