Cómo superar una ruptura sentimental

Existen miles de motivos que pueden propiciar la ruptura de una pareja, e incluso suceden separaciones que no parecen responder a ningún motivo…
Una separación es complicada sea cual sea tu rol, pero la cosa se agrava si tú eres la parte que ha sido dejada.

De repente afloran sentimientos que ahogan o asfixian tus ánimos, comienzas a dudar si has sido o no lo suficientemente bueno/a, hasta llegar al punto en el que la culpa por “todo lo que no le has dicho” o “todo lo que no has hecho”,  acaba enterrándote en tu tristeza.

Si estás en esta situación, y quieres provocar un cambio en tu estado y en tu entorno, toma nota de algunas claves que te permitirán capear el temporal y salir triunfante:

-Acepta que tu realidad ha cambiado: de nada sirve vivir engañado/a con la fantasía de que todo volverá a ser como antes.
Es importante que analices tu realidad, ¿quieres volver con él/ella? ¿realmente hay posibilidades de que eso suceda?
Si no es así, ¿cuánto tiempo vas a desperdiciar pensando en alguien que ya no quiere compartir su vida contigo? ¿es justo para ti?
Deja tu pasado donde debe estar, y ¡céntrate en tu nuevo presente!, focaliza tus energías en el “aquí y ahora” y busca las acciones que te van ayudar a disfrutar de tu día a día.
-Siente dolor pero no sufrimiento: puedes sentir dolor por la pérdida pero el sufrimiento continuo te impedirá avanzar. Y es que estos dos términos tienen significados diferentes… Mientras el dolor es una emoción de duración determinada causada por la aceptación y consciencia de que hemos perdido algo, el sufrimiento viene provocado por la no aceptación de la nueva situación, aferrándonos a recuerdos y vivencias pasadas.
-¡Sí puedes vivir sin él/ella!: ha sido una persona muy importante con la que has pasado momentos inolvidables, pero ¡tuviste una vida antes de que él/ella apareciera!
Por tanto sí puedes vivir sin él/ella, debes pasar un período de adaptación a tu nueva realidad, pero tienes que ser consciente que tú eres mucho más que “la pareja de…” y es el momento de recuperar tu identidad propia, cambiar aspectos de tu vida que no te gustan, decidir cómo quieres que sea tu futuro a partir de ahora, conocer gente nuevaretomar amistades.
¡No veas este momento de tu vida como el final de algo…sino como el principio de tu reinado!
-No es el tiempo el que lo cura todo, si no  las cosas que haces durante ese tiempo: puede que sientas que no tienes humor para salir o relacionarte, pero es esencial que no te dejes vencer por el desánimo. Tienes claro que tu objetivo es salir de esta situación, volver a retomar las riendas de tu vida, por la tanto…deberás esforzarte por realizar actividades que te llenen de energía. Prueba a hacer cosas diferentes, apúntate a talleres donde conozcas gente nueva, ¡date ese capricho que siempre has deseado!  En definitiva, ¡mantén tu mente ocupada y no preocupada!

¿Tienes dudas o quieres que te acompañe en este proceso? Ponte en contacto conmigo y comparte tus experiencias, estrategias e inquietudes.

¡En plena tormenta!

Septiembre es el mes de los nuevos comienzos…

Comienzo el colegio, el trabajo, la búsqueda de empleo, la dieta y el gimnasio, el curso de inglés, etc.
De nuevo un sinfín de propósitos se agolpan en nuestras despejadas cabezas, y otra vez más miles de “impedimentos” y “obstáculos” desgastan a nuestra voluntad de cambio.

Dejamos atrás los días soleados de tranquilidad y positivismo en los que creemos firmemente que esta vez sí, alcanzaremos nuestros objetivos. Y poco a poco las nubes van apareciendo en nuestro horizonte disfrazadas de: ¡no puedo hacerlo!, ¡no lo conseguiré!…

Para evitar el chaparrón que diluya todas nuestras motivaciones, debemos ser honestos con nosotros mismos, ya que de nada sirve que nos repitamos una y otra vez: ¡puedo hacerlo!, ¡Voy a conseguirlo!, escribamos en un papel nuestro objetivo y lo escondamos en un cajónsólo con el deseo que la “suerte” haga el resto.

Para que esto no ocurra y éste sea vuestro momento de cambio, os dejo una serie de reflexiones:

1.        Para conseguir alcanzar tus objetivos debemos sentir realmente que nos lo merecemos.
Piensa en tu gran compañero/a, puede ser un amigo, tu pareja o un familiar…alguien imprescindible en tu vida, esa persona a la que adoras y por la que darías todo para ayudarla.
¿Tienes esa persona en mente?
¿Te imaginas diciéndole a esa persona ante un nuevo trabajo, una nueva relación u otro tipo de proyecto “no vas a tener éxito porque no te mereces que te vaya bien las cosas”? ¿Qué clase de amigo/a serías?
¿Es justo que hagas contigo lo que no deseas para tu ser más querido?
“Tú eres la única persona con la que pasarás el resto de tu vida, puede que ya sea hora de comenzar a tratarte a ti mismo como el mejor compañero de viaje”.

2.        El cambio empieza en ti mismo.
“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Albert Einstein.
Si tu manera de hacer las cosas no te ha dado el resultado esperado ¡es hora de cambiar!
Analiza la realidad de manera objetiva, conoce los recursos que posees, las fortalezas que residen en ti, que has demostrado en otras épocas, en diferentes circunstancias y atrévete a ponerlas en marcha en este camino hacia tu objetivo.
Estudia las alternativas, busca los recursos que no poseas y crea nuevas oportunidades ¡haz, haz, haz!
Tu realidad empezará a cambiar cuando te des cuenta que tú eres el responsable de esos cambios.

 3.        Todo camino empieza por un primer paso.
No estoy descubriendo nada si digo que nuestras metas, por lejanas que parezcan, están formadas de pequeños objetivos alcanzables. Es importante planificar cuáles son estos objetivos, qué necesitas para conseguirlos, cómo lo deberás hacer para que sea más efectivo y por supuesto, en qué plazo de tiempo debes lograrlo para que el camino hacia tu meta sea factible.
Toda casa, sea modesta o majestuosa, empezó de la misma manera: con “el diseño del plano”.
Te invito a que realices el “plano de tu meta”, qué diseñes los pasos que lo conformaran, y que lleves a cabo la planificación de tiempo, recursos y costes… ¡Conviértete en el arquitecto de tu sueño!

4.        Solo tropieza aquel que anda el camino.
Nadie es perfecto, porque nadie nos obliga a serlo.
El error sólo es negativo para aquellos que no aprenden de él.
Si fallas o te equivocas y estás a punto de tirar la toalla, recuerda tu infancia…aquel periodo de tu vida en el que todo lo que hacías era eso “hacer”. No importaba cuántas veces te cayeras de la bicicleta, o encajaras la pieza incorrecta en tu puzzle preferido…en tu cabeza todavía no existía el miedo a hacerlo mal, a perder, a no ser capaz.  Sólo tenías una función “aprender” la manera de conseguir lo que querías (hablar, terminar un puzzle, montar en bicicleta, jugar al fútbol,  etc).

¡Vuelve a ese sentir!, ¡experimenta, disfruta del aprendizaje!, ¡y si te caes…levántate y busca otras maneras de seguir!

 Incluso en estos tiempos de tormenta, existe espacio para la luz.

¡Te invito a que dejes las nubes a un lado y comiences tu andadura!

 

 

¡Al fin llegan las merecidas vacaciones!

 

En un par de días comenzaré mi viaje, que me llevará a uno de esos “pueblitos buenos” tal y como reza la última campaña veraniega de tan conocida bebida isotónica.

Y vosotros, ¿ya habéis recuperado energías para la vuelta de vacaciones o todavía tenéis la suerte de estar disfrutando de esos momentos previos a la etapa de descanso?

No se trata de no hacer nada, o de aprovechar estos días libres para hacerlo todo… la única norma permitida es: ¡hacer lo que os apetezca!

Suena fácil ¿verdad?, pero a veces nos resulta difícil dejar las dificultades, tensiones y preocupaciones a un lado ya que no “podemos perder el tiempo”.

Es importante saber, que para poder llevar adelante nuestros proyectos, alcanzar nuestros objetivos, o cambiar nuestra situación personal actual… necesitamos  periodos de desconexión (o conexión con nostros mismos), momentos de relax, de disfrutar de aquello que nos gusta, de distanciarnos para calmar nuestra mente y reducir nuestro estrés. No creáis que se trata de excusas para no pensar, sino de una estrategia para reducir el estrés que provoca en nuestro cerebro las preocupaciones continuas y que hacen que éste se vea limitado a la hora de crear y planificar nuevas alternativas de cambio, encontrar nuevos recursos y así ¡retomar nuestro camino con más fuerza!

Es hora de recargar fuerzas para un septiembre movidito, lleno de novedades y con muchos cambios: ¡atentos a mi vuelta!

¿Qué le dices a tu cerebro?

Escucho hablar a la gente, y presto atención a los pensamientos negativos que  se dedican verbalizándolos en voz alta casi sin pestañear. Ante tanto “yo no soy capaz”, “yo haría el ridículo” , “no soy tan listo como vosotros”, me surge el siguiente planteamiento:

¿Conocemos realmente los efectos de estos  mensajes autodestructivos?

La autoestima es la imagen y valoración que cada individuo posee de sí mismo, y paradójicamente gran parte de la población se pasa la vida juzgándose a través de la mirada de otros. Esto provoca una cadena de pensamientos negativos que predisponen a nuestro cerebro a sesgar la información que percibimos.
El resultado de este bucle: cada día recibimos auto-inputs que corroboran nuestra teoría “no somos lo suficientemente…” (seguro que a muchos de vosotros os resultaría fácil rellenar estos puntos suspensivos).
Estos inputs retroalimentan de nuevo los pensamientos negativos que destruyen la valoración de nosotros mismos, y volvemos a empezar la dichosa rueda.

Tal y como recoge Eduard Punset en su libro “Excusas para no pensar”, algo tan habitual como los pensamientos negativos nos afectan a nivel cerebral:

<<Nuestros cerebros operan conforme al pensamiento, la memoria, las emociones, la imaginación, y cuando pensamos en algo funesto funcionamos mal: estamos proporcionándole al cuerpo sustancias para un desgaste innecesario. Algunas personas destruyen activando los mecanismos del estrés: sus preocupaciones imaginadas acaban convirtiéndose en un problema serio. Hay estudios que confirman que algunas partes del cerebro quedan devastadas por pensamientos y preocupaciones que no tienen nada de reales.>>.

¿Y si comenzáramos a valorarnos desde una mirada positiva, cercana, honesta y global de nosotros mismos?

Cuando aceptas que no eres ni tienes que ser perfecto, tus “antiguos fallos” comienzan  a dejar paso a nuevas fortalezas. En ese momento el estrés que esto provocaba desaparecen de tu cerebro y llegan las alternativas, las nuevas opciones, la mirada hacia la solución y no hacia el problema.

Como ves, algo tan sencillo como un simple pensamiento negativo puede convertirte en el verdugo de tu propio cerebro.

Si quieres potenciar tus capacidades cognitivas, te ayudará saber que este cambio está en tus manos, en tu lenguaje, y en tu pensamiento.


 

 

 

¡El aula no es tan sólo una clase!

“Cualquier persona que se encuentre en el aula interviene, no sólo el profesor. La mera presencia, y la actitud que toma influye en el sistema”. Juan Vaello Orts.

Cada día nos encontramos con un gran número de personas que todavía conciben el aula como un simple lugar donde los profesores enseñan, y los alumnos aprenden.
Por suerte somos cada vez más los que creemos firmemente que la clase es el espacio en el que nuestros hijos, nietos, sobrinos, en definitiva nuestros niños llevan a cabo aprendizajes vitales para su desarrollo, tanto académico como personal y vital.

En este espacio, se crea un microsistema donde conviven las emociones, sentimientos, conflictos, frustraciones, éxitos,
motivaciones o desánimos que tanto alumnos, como profesores traen diariamente al aula.

Es decir: Si catalogamos la sociedad como nuestro Universo, la clase se convierte en un sistema formado por un conjunto de planetas o micro- realidades (cada una de ellos con sus características, recursos y carencias).

Si nos imaginamos a nuestros niños, y profesores como planetas integrados en un mismo sistema, como por ejemplo el sistema solar, nos resultará más fácil entender los siguientes puntos:

-Los planetas que forman este sistema solar (educadores, niños…) pueden disponer de recursos similares, incluso de las mismas carencias; pero hay que tener en cuenta que esto  puede no suceder de manera generalizada ya que cada uno de estos planetas está formado por una micro-realidad particular y diferenciada.
-Existen planetas con recursos ilimitados, con pocos recursos, pero en la mayoría de los casos “existen multitud de recursos aún sin descubrir”.
– Algunos padres, tutores o familiares forman parte de este sistema, mientras que otros se convierten en satélites girando exclusivamente alrededor de su hijo/a sin prestar atención al resto del universo del que forman parte.
Incluso me atrevo a decir que algunos de ellos son estrellas fugaces, que acostumbran a realizar apariciones “estelares”  pero lamentablemente esporádicas y breves.
-Cada uno de los habitantes (emociones, sentimientos…), cada acontecimiento (frustraciones, éxitos, rechazos, integración…) que se producen en un determinado planeta tiene como resultado el desarrollo, alteración o destrucción  primero de éste, más tarde del propio sistema solar, e incluso  puede llegar a alterar el resto del  Universo.

¡Contemplad el aula con la misma curiosidad y admiración con la que  los astrónomos observan todo el universo!
¡Cuidad de los planetas!  ¡Potenciad los recursos existentes y descubrid aquellos que todavía desconocemos!

Y para vuestra reflexión:

Si la sociedad es el universo, el aula el sistema solar, y los planetas son los individuos que forman parte de este espacio de aprendizaje…

¿Qué o quién será el centro de todo? ¿Quién o qué actuará como Sol?

 

A2M: Taller de nuestras limitaciones al éxito

¿Sabes cómo liderarte en momentos de dificultad? ¿Quieres conocer cómo hacerlo de manera positiva? ¿Deseas mejorar para fortalecerte?. ¡Nada es imposible!
Dirigido a personas interesadas en realizar una reflexión  y un trabajo personal sobre sus limitaciones actuales y desarrolllar actitudes para superarlas.

SEMINARIO/TALLER: “De nuestras limitaciones al éxito” (Impartido por: Antoni Mates y Eva Hidalgo) Leer más

niña en la escuela

Como dar clase a los que no quieren

Con este título comenzaba la jornada perteneciente al “Ciclo Educación SXXI: nuevas herramientas, nuevos retos” organizado por el Colegio de Psicólogos de Cataluña.

En esta ocasión tuvimos el placer de compartir con Juan Vaello Orts, ideas, estrategias, opiniones y emociones respecto a la intervención en el aula con aquellos que no quieren estar en ella, o como aprendimos, aquellos a los que no les interesa estar  en ella.

En este caso una jornada de 3 horas dio para mucho, por lo que iré desgranando en diferentes posts las ideas centrales que Juan Vaello nos expuso en su ponencia.

De momento, y con el objetivo de agitar conciencias, os dejo algunas de las ideas que despertaron mi interés  y que en los próximos días podréis ir encontrando de forma ampliada en mi blog.

  • Cualquier persona que se encuentre en el aula interviene, no sólo el profesor. La mera presencia, y la actitud que toma (gana, interés, desgana, irritabilidad, etc) influye en el sistema.
  • No se puede restringir el aula a la mera transmisión de conocimientos académicos. En ese espacio y momento se generan otros aprendizajes que favorecen el desarrollo del alumno y que ,en ocasiones, se valoran poco o nada por parte de algunos agentes educativos.
  • Existen 5 niveles de intervención que debemos mejorar: social, convivencia con los demás y con uno mismo, motivación, atención, rendimiento y/o resultados. Para mejorar el quinto nivel (resultados) es necesario mejorar algunos o todos los anteriores.
  • Los profesores con actitud reactiva externa, no proporcionan soluciones a los problemas sino quejas dirigidas siempre a factores externos fuera de su alcance (“en estas condiciones como podemos hacer nada”, “los jóvenes de hoy en día no reciben educación de su familia”, etc). Esta actitud entorpece el trabajo de los profesores proactivos internos, los cuáles centran sus esfuerzos en buscar soluciones a su alcance.
  • Para que el trabajo de los profesores sea efectivo debemos olvidarnos de la obligación, y despertar en nuestros alumnos la empatía hacia ellos, y la atención, interés y utilidad de aquello que estamos enseñando.
  • Un profesor poderoso ante los alumnos no es aquel que grita más alto o en más ocasiones, sino aquel que ejerce una alta influencia en los alumnos a través de la empatía, y una connexión adecuada con ellos.

Gratificante ponencia e interesantes aportaciones de los asistentes, que demostraron una vez más que
¡el cambio es posible si tenemos la voluntad de llevarlo a cabo!

Querido líder: ¡Ríase por favor!

La cultura popular reconoce los múltiples beneficios de la risa en nuestras vidas. Sólo tenemos que detenernos a observar a esos amigos, compañeros de trabajo, etc. cuyas carcajadas continuas les caracterizan.

Les consideramos personas felices,  que se toman la vida con filosofía y que nos contagian su positivismo, su buen rollo. Suelen estar siempre acompañados, y el resto de personas en la mayoría de los casos, los valoran de forma muy positiva.
¿Quién no querría estar cerca de ellos  y “alegrarnos el día”?

A nivel fisiológico, la risa libera en nuestro cuerpo las hormonas endorfinas, también denominadas “hormonas del bienestar” ya que entre sus propiedades está la de hacernos sentir bien.
Todo esto nos hace reflexionar sobre la verdadera importancia de la risa en nuestro día a día, y por este motivo muchos de nosotros dedicamos nuestro tiempo libre a actividades que provocan esta placentera respuesta biológica (juegos, cine, cenas con amigos, etc).
¿Pero qué pasa en nuestro trabajo?
Concretamente para vosotros, nuestros queridos  líderes: entre las prisas, obligaciones, reuniones y horarios interminables… ¿qué importancia le dais a reír?

Para todos aquellos líderes que han emitido alguna de estas respuestas (o sus variantes): No le doy ninguna importancia; ¡No tengo tiempo ni de reírme!; ¡Mi risa acabó cuando empezó la dichosa crisis!… os recomiendo la lectura del libro “El líder resonante crea más” de los autores Daniel Goleman, Richard Boyatzis y Annie Mckee, los cuales enmarcan el concepto de Inteligencia Emocional en la tan valorada capacidad de liderazgo.
Los autores defienden la necesidad de disponer de líderes que sepan gestionar sus emociones y provoquen un contagio emocional positivo en sus equipos (líderes resonantes), ya que el aumento del clima emocional en los equipos de trabajo va acompañado de un aumento de resultados o rendimiento grupal.
Estos líderes o “imanes emocionales” atraen a sus empleados a un estado de ánimo más óptimo para la consecución de sus tareas.
Sobre este contagio emocional, dichos autores lo tienen claro:

 La risa es la más contagiosa de todas las señales emocionales. (El líder resonante crea más).

Llegados a este punto, ¿qué podemos hacer para contagiar nuestro estado emocional positivo a nuestro equipo?

  1. Tomarlo como una obligación más de nuestro puesto. Al igual que no dejamos de cumplir con nuestras principales tareas porque “no nos apetece”, o “no estamos de humor”, no debemos dejar de lado una de las principales obligaciones de todo líder: propiciar el clima adecuado en su equipo para potenciar el rendimiento de éste.
  2. Reflexiona cuál es tu situación presente, qué hay detrás de esa falta de alegría, y piensa sobre las desventajas de contagiar estados de ánimos negativos en la gente que te rodea (equipo, familia, amigos, pareja).
  3. ¿Y si no tenemos ganas de reírnos?. Así como la sonrisa se puede falsear, la risa no natural es percibida fácilmente por el resto de personas, así que ante una situación de estrés, desánimo, falta de motivación, etc. es conveniente acudir a profesionales adecuados (psicólogos, coachs, terapeutas…) para poder retomar un estado de ánimo saludable.

 “La raza humana tiene un arma verdaderamente eficaz: la risa”. Mark Twain