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Mi experiencia con coaching el con caballos

Hace ya bastantes meses me llegó a mi correo un email un tanto especial. En él, Eliane Bernard, coach y facilitadora internacional, me escribía solicitando una reunión conmigo para explicarme su proyecto de certificación de facilitadores de sesiones de Coaching con caballos.
Su honestidad al explicarme cómo me encontró en internet, su sinceridad al admitir que no tenía claro el para qué quería esta reunión pero que se había dejado llevar por su intuición, y mi curiosidad por saber cómo aplicaba la metodología Coaching en sus sesiones con caballos, me hizo aceptar esa primer reunión sin ningún tipo de duda, y con el tiempo he comprobado que ha sido un gran acierto.

Tras varios encuentros, pude comprobar que Eliane además de ser una gran profesional en el ámbito de la formación, del coaching personal y coaching ejecutivo, compartía conmigo la visión, valores y perspectivas sobre el Coaching. De ahí surgió la posibilidad de colaborar en su proyecto, una gran oportunidad para mí. Pero todavía me quedaba un asunto por resolver antes de darle el “sí quiero” a su propuesta: vivir cómo cliente unas sesiones de coaching con caballos.

Dicho y hecho, me trasladé a Cardedeu, donde Eliane trabaja con sus propios caballos, y lo primero que me sorprendió fue verlos en libertad y cómo uno de ellos decidió acercarse a mí y a la zona de trabajo, él me escogió para trabajar y no yo a él, y me pareció un gran comienzo.

Mi sesión se inició con unos ejercicios de relajación para dejar fuera todo el ruido que yo traía y así poder centrarme en el objetivo que quería trabajar. Cuando ya estuve preparada, Eliane me ayudó a definir qué objetivo quería llevarme de esa sesión, y fue “trabajar mi serenidad”.

Una vez dentro de la zona de trabajo, y sin pautas ni consejos por parte de la coach, me tocó averiguar cómo podía trabajar mi objetivo en la interacción con el caballo. De repente, tras varias intentonas de tocar al caballo pude sentir cómo aquello que me preocupaba de mi realidad se estaba produciendo delante de mis ojos: yo intentaba conseguir un resultado inmediato, quería que el caballo me diera una respuesta, y en lugar de eso, el caballo se incomodaba y se alejaba cada vez más de mí. Y allí estaba yo en una esquina de la pista de trabajo, mientras que el caballo, Flynn, había huido hacia el otro extremo e incluso se había girado para no verme. La frustración comenzaba a aparecer en mí, pero me di cuenta de algo: si quiero trabajar la serenidad debo reaccionar de manera calmada cuando las cosas no salen cómo quiero o en el momento que quiero. Esta toma de consciencia me ayudó a cambiar mi perspectiva de esa situación, y eso fue un alivio para mí.
De repente, Eliane me hizo una simple pregunta: “¿cómo te sientes?” y no pude más que verbalizar la reflexión a la que había llegado en ese momento: “no me siento frustrada, debo darle su tiempo, esto no es una competición”. En ese preciso momento, ocurrió algo que me ayudó a conectar con mis emociones, Flynn se dio la vuelta, se acercó a mí y bajo la cabeza para que pudiera tocarle. Una vez finalizada esta parte de la sesión, y después del gran trabajo de Flynn, Eliane me ayudó a través de preguntas a aplicar lo aprendido en mí día a día. Establecí un compromiso de cambio y unas acciones que hoy, sigo llevando a cabo.

Nunca pensé que el trabajo con caballos podría tener tanto impacto en tan poco tiempo. Ni que la metodología Coaching podía encajar tan bien con este tipo de sesiones. Me sorprendió ver como Eliane, maneja y respectaba las fases de una sesión de Coaching, no había juicios ni pautas, solo la definición de un objetivo, una toma de consciencia, y un plan de acción para el cambio.

Prepara tu mente para el cambio

 

¡Llegó la vuelta al cole!

De nuevo, nuestro despertador se encarga de sacarnos de los brazos de Morfeo para traernos al mundo real.
Atrás quedan las inacabables noches de verano, los diminutos granos de arena en nuestros pies descalzos y el soniquete de las olas rompiendo en el malecón…

Ya estamos en septiembre… mes de los anhelos del verano, las quejas del presente,los buenos propósitos para el futuro y las grandes excusas, que una vez más, nos acompañan para dulcificar aquello que se ha convertido en una verdad a gritos: nos cuesta asumir el riesgo que supone hacer un cambio en nuestra vida.

No pasa nada por admitirlo. Es más, es preferible ser honestos con nosotros mismos y reconocer que nos resulta difícil salir de nuestra zona de confort (zona insatisfactoriamente segura) y que, por mucho que queramos hacer o conseguir cosas diferentes, llenamos nuestra cabeza de mucha teoría pero poca acción (y como consecuencia de esto nos frustramos, desanimamos…)

Los miedos, inseguridades y la tan temida incertidumbre sobre nuestros futuros éxitos o fracasos, diluyen nuestras ganas y motivación y redirigen todas nuestras energías hacía la creación de pensamientos negativos sobre las consecuencias de haber decidido ir a por nuestros objetivos.
Ante tanta expectativa catastrófica (“y si me sale mal”, “y si pierdo lo que tengo”, “y si no estoy a la altura”, “y si no soy capaz”, etc.) y emociones paralizantes (miedo, impotencia, desaliento, resignación, etc.) ni Superman sería capaz de tirar hacia adelante con sus retos.

¡Pero esto no es el fin!, ya que a pesar de vivir malas rachas de pensamiento cenizo, no eres la primera persona ni la última que es capaz de revertir esta tendencia a la comodidad y la evitación de la incertidumbre y del riesgo. ¡Tú puedes hacerlo!

Si estás dispuesto/a a combatir la falsa pereza, y empezar a realizar cambios en tu vida debes tener claro que “Roma no se construyó en una hora”, y que el primer paso para alcanzar tus metas es preparar tu mente.

ASUME TU PARTE DE RESPONSABILIDAD DE TU ÉXITO

Tú eres el responsable de que los cambios se produzcan, ya que tú creas en tu mente las inseguridades y miedos necesarios para no dar el primer paso. Es una manera de protegerte, pero a veces la vida pasa por asumir riesgos y así lograr aquello que deseamos.

“Los miedos son monstruos que crecen en nuestra mente, se nutren de nuestras inseguridades y destruyen nuestros sueños”

Aunque te vengan a la cabeza situaciones pasadas donde no conseguiste los resultados que esperabas, recuerda que fuiste tú quien decidió tachar de fracasos esas vivencias  en lugar de dotarlas de significado para aprender y avanzar en tu camino.

Ser responsable es admitir qué quieres algo diferente, que necesitas una situación más satisfactoria, y que ¡te mereces conseguirlo!
Además, ser responsable significa también ser realista con los recursos de los que dispones, sin que esto te haga abandonar en tu empeño. Todo lo contrario, indagar en tus habilidades, recursos y fortalezas, trabajar tu creatividad y buscar ayuda si es necesario, te ayudará a tener un espíritu más positivo y creer más en tus posibilidades de éxito.
No te quedes sólo con aquello que te falta, porque crearás una imagen distorsionada de ti mismo, harás disminuir tu autoestima y te condenarás a vivir perpetuamente en tu zona de confort.

Si quieres preparar tu mente nútrela de historias de superación, aliméntate de las experiencias de otros… o incluso ¡pide ayuda a un coach para que te impulse hacia tu objetivo!

“Haz todo lo necesario para preparar tu mente, ya que sino cambias tus pensamientos y emociones no generarás las acciones adecuadas para conseguir los cambios que deseas”.

 

¿Qué es Coaching?

¡Nos encontramos en plena Semana Internacional del Coaching!
Por este motivo, estos días abundan las conferencias sobre qué es y para qué sirve esta metodología que se ha puesto tan de moda en la última década.

Muchas personas me trasladan sus dudas sobre para qué sirve un coach, o si esta metodología es efectiva en todos los casos. En gran parte, esto es consecuencia de la utilización masiva del término para servicios que poco o nada tienen que ver con la verdadera metodología.

Empecemos por definir qué es esto del Coaching, y para ello voy a tomar la definición que proporciona la International Coaching Federation (ICF). Según esta federación, el Coaching es una relación profesional continuada que ayuda a que las personas produzcan resultados extraordinarios en sus vidas, carreras u organizaciones. A través de este proceso los clientes ahondan en su aprendizaje, mejoran su desempeño y refuerzan su calidad de vida.

Un coach es un profesional de la metodología Coaching que acompaña a su cliente en un proceso de reflexión, descubrimiento, cambio de perspectiva, aprendizaje y acción. Para ello, el coach está formado en competencias tales como la escucha activa, la integridad, empatía, creatividad, flexibilidad y tolerancia, gestión del cambio, gestión emocional, autodesarrollo, etc. y además utiliza marcos de referencia derivados de diferentes ramas de la Psicología.

En un proceso de Coaching el cliente viene a obtener resultados distintos a los que ha tenido hasta ahora en una situación concreta, un ámbito de su vida, una meta profesional, etc.
Con esta metodología se establece una sintonía entre el coach y su cliente, una relación de confianza mutua. Además el cliente se siente escuchadono juzgado por sus opiniones, deseos o maneras de entender las situaciones que le preocupan. El coach ofrece nuevas perspectivas de la situación a trabajar, promoviendo un enfoque positivo que fomente el cambio en el cliente.
El cliente sabe que el coach tiene las competencias, conocimientos y herramientas necesarias para acompañarle en su camino hacia el cambio pero siempre promoviendo la autonomía, el desarrollo personal y el poder de decisión del propio cliente.

En este “caminar juntos” el coach se posiciona al lado del cliente, confiando en él y desde la humildad.

No somos gurús, porque nuestros clientes no necesitan que alguien les ilumine con sus conocimientos y les indique cuál es el mejor camino para ellos. Nuestros clientes son personas como tú, llena de recursos personales, capacidades y competencias, que se encuentran a las puertas de su proceso personal de cambio y necesitan una ayuda profesional para mejorar sus resultados.

Si quieres saber más aspectos sobre esta metodología, puedes echarle un vistazo a mi colaboración sobre ¿Para qué sirve el Coaching? publicado en la versión digital de la revista Buena Vida de El País, o conocer opiniones de mis clientes sobre sus procesos de Coaching  en  mi apartado Testimonios.

 

¿Cuándo debo iniciar un proceso de Coaching?

 

El Coaching es una metodología que ayuda a las personas a alcanzar sus objetivos a través de la toma de consciencia, el aprendizaje transformacional, el cambio de perspectiva, el enfoque hacia la meta, la planificación de acciones y otros muchos elementos que condicionan y potencian nuestros resultados.
Pero no todo el mundo tiene muy claro cuándo es el momento adecuado para iniciar un proceso de Coaching.

En este sentido, un primer aspecto a tener en cuenta es la voluntariedad.
Es decir, es importante que quieras realizar el proceso y no te sientas obligado porque  otras personas te digan que debes hacerlo, o directamente te obliguen a realizarlo. No hagas caso de frases tales como tienes que hacerlo para cambiar de una vez”“debes empezar un coaching porque esto no puede continuar así” o “hoy en día si no haces Coaching, no progresas en la vida”. Por favor, no hagáis caso de estas imposiciones, ya que la falta de motivación frente al proceso o el desinterés provocado por hacer algo “que tengo que hacer pero no quiero”, es contraproducente para el propio proceso de cambio.

Por otro lado es importante tener claro un objetivo a alcanzar.
El Coaching está de moda, y muchas personas vienen a la sesión sólo “para ver qué pasa”, sin tener un aspecto, situación o ámbito donde se sienta insatisfecho y quiera mejorar.
Para que un proceso de Coaching sea Coaching, valga la redundancia, es necesario que exista una brecha en nuestra desarrollo vital, y que ésta nos provoque una necesidad de aprendizaje. Esta brecha puede ser en positivo, como por ejemplo, “me han ascendido y quiero aprender a liderar equipos”, o bien en negativo “siento que no me comunico bien con mi pareja y quiero aprender a hablar con él de una manera calmada”.

Por último, para saber si es tu momento para iniciar un proceso de Coaching, es necesario  aceptar que eres tú mismo el responsable del cambio.
Los coaches no tenemos una varita mágica con la que cambiar la situación sin que el cliente ponga algo, o todo, de su parte. Es necesario que aceptes que eres tú el protagonista y responsable de este proceso. Pero ¡tranquilo! vas a estar acompañado por un profesional con las competencias necesarias para generar un contexto de aprendizaje seguro donde poder trabajar obstáculos, descubrir y desarrollar recursos, y sobretodo, cambiar el tipo de observador que eres ante los problemas o dificultades de tu vida.

Espero haberte ayudado a aclarar ideas. Si después de leer esto, piensas que tu momento de cambio ha llegado, ¡no dudes en solicitar una primera sesión gratuita!

Eva Hidalgo con Ramón García en La Tarde de La Cope

Eva Hidalgo de This is Coaching,  habla sobre cómo conseguir planificar una dieta de manera efectiva y de cómo mantener la motivación en el proceso de adelgazamiento. Esta entrevista forma parte de su colaboración con Entulínea como Psicóloga Experta en Coaching. 09/01/2014

 

Colaboración en Onda Cero IV: Planificación

Eva Hidalgo y Julio Rosales de This is Coaching en su cuarta colaboración con el programa La Ciutat de Onda Cero hablan con Mónica Günther y Arnau Torne (uno de los creadores de PayRandom y HelloPlan), de planificación de objetivos, emprendimiento profesional, mercado laboral oculto y redes de apoyo entre otros temas. 27/08/2013